“Cometemos el error de decir: ‘mañana es otro día’. Yo odio cuando dicen eso. Porque está bien, hay que tener paciencia. Pero tú no sabes qué va a pasar mañana”.
No es de sorprender que esa sea la mentalidad de Cauty, pues sus acciones y ganas de hacer música dejan claro que no vino a jugar ni a perder el tiempo.

El creador de “TaTo Gucci” habló en entrevista, y explicó que no siempre pensaba así. Como usted, y como yo, dejaba cosas para después. Sin embargo, fue cuando se encontraba entre la música y el equipo de baloncesto en la Universidad de Puerto Rico, recinto de Cayey, cuando se dio cuenta que el tiempo y el hoy son lo más valioso que tenemos.

“Un día mataron a mi mejor amigo en la calle, y ahí fue que dije: ‘Coño, el tiempo”. Porque yo los conozco, son mis mejores amigos desde pequeños, ellos querían hacer muchas cosas, y se mueren, y no las hicieron. Y ahí yo dije, olvídate de esto, yo quiero hacer música ahora”, explicó el artista, y agregó que esta mentalidad la aplica en todo en su vida, incluyendo la familia, “porque mañana se muere y tú no sabes… porque ese es el problema de nosotros, valoramos algo cuando no lo tenemos”.

Y por eso de que hay que aprovechar el tiempo y valorar lo que tenemos, Cauty dejó claro que siempre está en el estudio; en su cautiverio. “Ahí es que yo me encierro. Ahí es que me tienen en cautiverio a mí: el animal que se mete al estudio, produce, le mete a la pista, a la letra y después la interpreta también”.

“Yo me meto al estudio todos los días. Hay veces que le tengo que bajar porque me voy a volver loco, porque los temas llevan un proceso y un trabajo. Si fuera por mí mañana saco 80 temas para que todo el mundo sepa lo que tengo”, dijo, y aseguró que hay veces que hace tres singles por día, por lo que —a la hora de hablar de negocios— es importante saber desprenderse de algunos temas y escoger cuáles serán para él y cuáles puede repartir entre varios artistas.

Al día de hoy, se puede decir que Cauty, quien recientemente colaboró con Sky, va por el camino correcto (aunque nadie sabe exactamente cuál es ese camino, pues cada artista tiene que crear el suyo). Pero en general, el tipo llegó a la industria con buena música, letras que pegan y colaboraciones por las que otros matarían. Sin embargo, el éxito y las oportunidades no cayeron del cielo.

“Mucha gente me decía: ‘ve a un estudio, págale a un productor’. Pero yo decía: ‘si ahora mismo yo no estoy generando con la música, ¿cómo voy a gastar?’ Eso no es negocio para mí. Mejor uso ese dinero y monto un estudio. Ahí yo puedo practicar todos los días y desarrollarme”, relató al señalar que montó su “primer estudio en un camper, en un tráiler”.

“El estudio que tengo ahora es el mejor juguete que he tenido. Si tengo problemas, me voy para allá y ahí yo me despejo de todo. Si me quiero entretener, también voy para allá. A última hora siempre voy a terminar ahí. Porque yo pienso que si tengo esto (el estudio) y la bendición de hacer tantos temas, ¿me voy a tirar para atrás? [Hay] tantos chamaquitos [que quisieran tener esto], y después de todo el proceso que pasé para aprender, yo tengo que valorar eso. Por eso es que yo digo que Daddy Yankee es tan grande, porque él siempre tiene la fiebre de grabar. Esa es la fiebre que yo no quiero que se [me] muera nunca. El día que se muera la fiebre de grabar, me tiro para atrás, y que venga otro”.

Cauty, quien dice que su música es el resultado de las influencias de artistas como Arcángel, Plan B, Guelo Star, Jowell & Randy y J King & Maximan, entre otros, se prepara para lanzar lo que será “El Dr Cautyverio”. Un concepto a través del cual busca unir a esos que (para él) son líderes del perreo, “porque hace tiempo que ellos no hacen reggaetón así del color que yo hago… Es como la receta mía pero con los que me inspiraron”. En arroz y habichuelas, Cauty va a vivir el sueño de cualquier fanático del reggaeton: lograr que sus ídolos entren al estudio para darle vida a sus ideas.

Por otra parte, desde sus inicios, Christhian Daniel Mojica (nombre de pila del también productor), ofrece al público un sonido único, peculiar. “Si hay un montón de gente haciendo esto, pues yo me voy a ir por acá. Quizás me puede salir mal porque es bien diferente, y a veces no lo entienden. Como ‘TaTo Gucci’, ¿y si no lo entendían? Pero me salió bien”, dijo, y contó que cuando lanzó el tema ‘787’, “se estaba pegando el trap. Si yo llego a ser otro, digo: ‘diablo tengo que hacer trap porque si no [lo hago] no me voy a pegar’. Pero siempre he dicho esto: ‘Cauty es el vehículo que en medio del tráfico decide irse por el paseo, o te agarra un guardia o llegas temprano porque le pasaste por el lado a todo el mundo. Y eso es lo que yo hago con mi música, con mi esquina”.

Mientras tanto, hay una realidad: la industria de la música ha cambiado. Hace unos años, los artistas de música urbana llegaban con sus Jordans, los tatuajes, sus pantalones grandes, su camisa más grande todavía y el cadenón hasta el ombligo… en fin, algo similar al look hip hop que se sentía en las costas de Estados Unidos combinado con el flow caribeño. Hoy la imagen es otra. Un artista urbano se puede ver como uno de pop. Cauty opina que esta es una de las razones por la que artistas, como por ejemplo Bad Bunny, han tenido más exposición mediática: “Lo van a poner en una portada de revista porque es que no se ve [como un] mal ejemplo. Aunque uno no quiera, los tatuajes no quieren decir que eres malo, pero la gente allá arriba así es que piensa”.

Asimismo, otra cosa que ha cambiado es el impacto de las redes sociales en la carrera de los artistas. Las redes son pieza clave. “Hoy en día no se pega algo por talento, ya no se pega algo por la música solamente, si no que se puede pegar cualquier cosa. Lo que en las redes sociales se vuelva viral, se pegó. No todo el tiempo es por talento, no todo el tiempo es por buena música. [Eso] me molesta porque yo soy más de hacer música, a mí no me gusta esto de que tengo que coger el celular y payasear siete veces para que entren a mi plataforma a escuchar mi música”.

“Lo mío quizás va paso a paso porque yo quiero que me escuchen por mi música, no por ser un personaje. Eso pasa de moda”, agregó el joven original de Caguas, Puerto Rico.

El artista, quien recibe más de dos millones de oyentes mensuales en Spotify, explicó que cuando comenzó a hacer música no quería pagar servicios que aumentan las reproducciones. “Yo quería sacar mi música y ver qué causaba en las personas. Si no funcionaba, no funcionaba. Si no funcionaba, empezaba a hacer pistas y me metía a productor”, dijo. Sin embargo, cundo vio que la gente se dio cuenta que es “algo diferente, es otro movimiento” ahí decidió desarrollarlo.

“Todo el mundo quiere grabar un tema y sacarlo y ya, pero no hagas eso. Prepárate antes de salir. Si no puedes a grabar, pero tienes un celular, busca ritmos en YouTube. Escribe y desarróllate… Si tienes un tema que está bien duro y no tienes dónde grabarlo, pues saca el celular, pon la pista, grábate y súbelo a la redes sociales. Porque hoy en día las redes son poderosas. ¿Y si a a la gente le gusta? Se te van a abrir puertas… yo pienso que no hay excusas. Hoy sí que no hay excusas. Estamos en un momento en el que yo lo veo más fácil que nunca”, sostuvo quien hace solo días lanzó el video oficial de ‘Adi’, y agregó que ya no cree “en eso de que hacen falta artistas grandes” para pegar las canciones.

Cauty culminó al decir: “No sigan a las personas. Que se atrevan a hacer una esquina de ellos. Seguir a otros artistas, sí, puede ser que te ponga entre lo que se escucha. Pero eres más del montón. Pero, aunque te tome más tiempo, crea y confía en tu esquina, que se te va a dar”.

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